Alegaciones 2010

NOTA IMPORTANTE: Hemos concluido esta campaña de recogida de firmas. En breve entregaremos nuestras alegaciones acompañadas por vuestras firmas. Gracias a todos los que nos habéis apoyado firmando y difundiendo el mensaje.

RESUMEN DE LAS ALEGACIONES:

La Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA) se ha visto obligada, a requerimiento del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), a elaborar nuevos estudios medioambientales para su proyecto de ampliación del Puerto de Tarifa. Esto se ha debido a la precariedad del Estudio de Impacto Ambiental que presentó en su momento, y a las alegaciones que formulamos varias asociaciones ciudadanas. Tras dicha elaboración, la APBA ha presentado un nuevo proyecto que viene a ser básicamente el mismo que el anterior.

Detrás de la máscara de la pretendida sostenibilidad del proyecto, de la fantasía del turismo de cruceros y de la sempiterna promesa de creación de empleo se ocultan motivaciones que nada tienen que ver con el interés general ni con el de Tarifa y el bienestar de sus ciudadanos: se trata de un pulso entre promotores portuarios y capital especulativo de ambas orillas, tomando como rehén al patrimonio natural, cultural y social de los ciudadanos de Tarifa y del habitat del Estrecho de Gibraltar.

Abierto el plazo de información pública (BOE de 20 de mayo), la Asociación Tarifa SÍ va a desarrollar el siguiente pliego de alegaciones:

El proyecto de ampliación no es necesario:

  • No contempla una visión global de las infraestructuras portuarias existentes en El Estrecho, pues Algeciras y Tánger Med son los cabezas de puente naval al confluir en estos puntos las infraestructuras viales, ferroviarias, portuarias y de preeembarque, habiéndose acortado la distancia entre ambos puertos a 16 millas.
  • La infraestructura para el tráfico de pasajeros en El Estrecho ya existe en Algeciras, tanto las instalaciones portuarias como los accesos y las zonas de preembarque.
  • Es manifiesto el descenso de tráfico de pasajeros por El Estrecho en los últimos años  según fuentes oficiales (situándose en 2009 por debajo de 2006,), y esta tendencia continúa en la actualidad. El tráfico de pasajeros para 2015 calculado por la APBA está sobreestimado. La cifra de pasajeros registrada en 2009 es inferior a la previsión que pretende justificar el proyecto  (872.103 pasajeros menos, o sea  15,4% por debajo). La progresión real indica que en 2015 el tráfico será sustancialmente inferior al previsto.
  • Se trata de la construcción de una infraestructura permanente (que ya existe a 18 km.) para una demanda temporal vinculada a la Operación Paso del Estrecho (OPE), que se realiza en la actualidad mayoritariamente desde Algeciras y se pretende desviar a Tarifa.
  • El actual puerto de Tarifa tiene capacidad para absorber el tráfico de la línea Tarifa-Tánger ciudad, y la nueva línea Algeciras-Tánger Med puede absorber el grueso del tráfico de pasajeros por El Estrecho.
  • La seguridad marítima se vería menoscabada con la línea Tarifa-Tánger Med tanto en las inmediaciones de Tarifa como de Tánger Med.
  • No se contempla la alternativa cero. Es posible atender las necesidades reales de tráfico mediante una reestructuración de las actuales instalaciones, que resultaría claramente menos lesiva a los intereses de una ciudad que recibiría escasos y no demostrados beneficios de una ampliación que, en los términos proyectados, prácticamente iguala en extensión a su casco urbano (no sólo el histórico).

El proyecto atenta contra el Patrimonio Natural e Histórico y contra la actual fuente económica de Tarifa, el turismo de naturaleza:

  • Supone la pérdida de frente litoral (que también es espacio público perdido para el disfrute de la ciudadanía). La ocupación de costa del nuevo anteproyecto es exactamente la misma que en el anterior, privando así al casco urbano de todo su frente Mediterráneo que se sacrifica fundamentalmente para plazas de aparcamiento, viales y controles fronterizos.
  • Produce impacto paisajístico sobre Bienes de Interés Cultural como el Castillo de Guzmán y las murallas. La enorme proporción de la infraestructura proyectada, incluyendo accesos viarios y las necesidades derivadas de su estatus de frontera Schengen, encajonarían entre hormigón los monumentos históricos más singulares del casco antiguo que además se verían afectados en la fase de construcción por las voladuras y posteriormente por el intenso tráfico de vehículos.
  • Significa la degradación del centro histórico (epicentro del turismo local junto a la práctica deportiva y sede de buena parte de las empresas de hostelería, restauración y servicios de la localidad) debido a la intensificación de la contaminación acústica en el pueblo a causa del aumento del tráfico rodado y de la propia actividad portuaria y a su conversión en una zona de servidumbre y de paso. El volumen de tráfico previsto (3 millones de pasajeros y 615.000 vehículos) produciría niveles de ruido constante que afectarían no sólo a los vecinos del muy cercano Centro Histórico, sino también a los usuarios de los numerosos establecimientos hosteleros ubicados en el mismo.

Siendo Tarifa una ciudad que vive principalmente del turismo, la enorme ampliación del puerto proyectada puede ser un factor de deterioro económico importante, algo que el proyecto soslaya.

  • Afecta negativamente a la pequeña y mediana empresa turística debido al deterioro de la calidad medioambiental buscada por el turista. La imagen turística de Tarifa está ligada a la buena preservación de su entorno natural. La proyectada ampliación, con el consiguiente aumento de contaminación y de tráfico rodado, y su importantísimo impacto sobre el patrimonio natural e histórico perjudicaría notablemente esta imagen. El eslogan turístico ‘Paraíso entre dos mares’ perdería por completo su sentido.
  • Pone en riesgo la pervivencia de las actividades turísticas ligadas a la naturaleza, al avistamiento de cetáceos y al buceo. Tarifa es hoy el principal observatorio de cetáceos de Europa, y una de las mecas del buceo en nuestro país. Existe una floreciente industria turística relacionada con ambas actividades, que se vería abocada a desaparecer de llevarse a cabo el proyecto de la APBA.

El proyecto atenta contra el medio ambiente:

  • Implica un grave impacto sobre los cetáceos, tanto en la fase de construcción del nuevo puerto como en la de su uso. En el Estrecho de Gibraltar se localizan a lo largo del año a numerosas especies de cetáceos residentes o en tránsito, que se verían afectadas tanto por las voladuras en el lecho marino o la turbidez del agua durante la construcción como por el posterior aumento de líneas de navegación entre ambas orillas del Estrecho.
  • Trae consigo riesgos de vertidos  a causa de la intensificación del tráfico marítimo.
  • No contempla la coincidencia con otros proyectos en la zona (como  los puertos de La Línea, Gibraltar, Ceuta, Algeciras, Tánger-Med y Tánger ciudad; y túnel del Estrecho y helipuertos de Algeciras y Tarifa) que pueden tener efectos sinérgicos y acumulativos sobre el Parque Natural del Estrecho,  declarado Parque Natural y Reserva Transcontinental de la Biosfera.
  • Se pretende construir en un espacio que es colchón amortiguador entre la actividad del actual puerto y el Parque Natural.
  • Acarrea daños irreparables en fondos y hábitats marinos durante el proceso de voladura, dragado y construcción de las nuevas infraestructuras.
  • Afecta negativamente a especies protegidas valiosísimas y a la Patella Ferruginea, en peligro de extinción.

Desde “Tarifa Sí” solicitamos tu apoyo al pliego de alegaciones que este texto resume.

Gráficos ilustrativos:

Estadísticas relativas al tráfico de pasajeros Vista aérea. Proporciones Planta de la ampliación proyectada. Escalas Planta de la ampliación proyectada. Distribución por usos Simulaciones.

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